Fundimos y moldeamos el aluminio en nuestro taller. Piezas gruesas que reparten el calor de forma pareja y no se deforman.
Calderos y ollas martillados a mano, con el acabado tradicional que les da resistencia y un brillo característico.
Atendemos pedidos de distribuidores, restaurantes y hogares. Despachamos a todo el país.
Seleccionamos el aluminio y lo fundimos en horno a más de 660 °C.
El metal líquido se vierte en moldes que dan forma a cada olla, caldero y sartén con paredes de grosor uniforme.
Martillamos a mano las piezas repujadas, retiramos rebabas y pulimos hasta lograr el acabado final.
Revisamos cada pieza, colocamos asas y tapas, y la empacamos para enviarla a tu negocio o tu casa.